El IPEDEHP también fue víctima de BTR

El pasado lunes 26 de abril, en la portada del diario peruano La República, de circulación nacional, apareció el siguiente titular: 53 mil correos fueron hackeados por BTR, por encargo del  SIN[1] de Montesinos y Fujimori entre 1999 y 2000. Espiaron a opositores y periodistas.

El Instituto Peruano de Educación en Derechos Humanos y la Paz –IPEDEHP-, aparece en la lista de organismos de derechos humanos hackeados con 724 correos electrónicos.

Durante los años 1998 al 2003, con el apoyo de USAID y en convenio con la Defensoría del Pueblo, el IPEDEHP ha  implemento el proyecto “Formación de líderes sociales en derechos humanos y democracia” en todo el país. Fueron más de 4,000 líderes  de la sociedad civil, que luego de recibir esta formación se convirtieron en activistas de las luchas por la recuperación de la democracia en el Perú.

¿HACKEADORES DE LA MORAL Y LA ÉTICA?

Apenas iniciada la última semana del mes de abril y ya algunos medios de prensa nos vuelven a poner ante los ojos noticias sobre nuevos capítulos de un tema que en los últimos tiempos se ha ido convirtiendo en pan de todos los días: La Corrupción.

Sería largo enumerar la diversidad de hechos de esta naturaleza que en diversos espacios de la sociedad, pero siempre ligados a la política, se han ido dando a conocer en los últimos tiempos. Sin embargo, lo que nos interesa analizar  (no obstante su recurrencia) no es tanto el número de hechos que se han venido produciendo, sino los efectos que éstos tienen para la vida económica, social, cultural y política de nuestro país.

Ya el más vergonzoso gobierno que ha tenido el Perú en la década del 90 al 2000, nos ha mostrado hasta qué punto puede llegar el manejo del poder político cuando está en manos de personajes sin ninguna moral ni ética, y no cabe duda que las secuelas que ha dejado tardarán mucho tiempo en superarse, más aun si, como puede verse en la actualidad, con nuevas partituras y guiones, este estilo de hacer política sigue presente en casi todos los espacios de la vida del país.

En esta perspectiva, ¿cuál es la importancia que tiene conocer que “53 mil correos han sido hackeados por BTR” a diversos personajes, grupos e instituciones? ¿Será este hecho una noticia más, para luego pasar al archivo de la indiferencia, el olvido y la impunidad? Consideramos que, más allá del hecho que el IPEDEHP también fue hackeado, nuestro deber como promotores y defensores de los derechos humanos es asumir una postura cada vez más comprometida en la lucha contra la corrupción y ciertos modos y estilos corruptos de hacer política en el Perú.

No cabe duda que no podemos permitir que hechos de corrupción como el recientemente publicado sea visto como “una noticia más” en medio de otros acontecimientos del día a día, y que frente a ellos, la ciudadanía sólo se entere o comente en la sobremesa de sus hogares. ¿Es que acaso la corrupción en nuestro país está ya integrada o se está integrando, como algo natural, al quehacer político y al manejo del poder, e incluso pervirtiendo las relaciones de convivencia en otros espacios de nuestra vida cotidiana?

Estamos en los inicios de nuevos períodos electorales en el Perú y, sin duda, muchos personajes, antiguos y nuevos intentarán ingresar o reingresar al escenario de la contienda política para hacerse cargo del manejo del Estado y sus instituciones. Como defensores de los derechos humanos y de la democracia, ¿qué es lo mínimo que podemos esperar de ellos? De pronto habrá que pensar en una suerte de examen, como uno de los requisitos, para ver si por sus venas no corre sangre ya infectada por el virus de la corrupción, que no sólo tiene que ver con el enriquecimiento ilícito, sino con el manejo democrático y transparente del ejercicio del poder político y con las garantías para la vigencia y disfrute de los derechos humanos por todos los peruanos y peruanas sin distinción alguna.

Los defensores de derechos humanos debemos desplegar todas nuestras energías para impedir que los corruptos lleguen o se mantengan en el escenario de la política peruana. Los hackeadores morales y éticos deben merecer el más enérgico rechazo de la población, porque son los principales violadores de los derechos humanos y enemigos de la democracia. El haber sido hackeados, no nos amedrenta porque siempre actuaremos con la verdad, y porque a pesar de estas despreciables formas de hacer política, no creemos que nuestro país sea moral y éticamente inviable; por ello convocamos a todos los ciudadanos y ciudadanas de buena voluntad a cerrar filas contra la corrupción en todas sus formas.

IPEDEHP

30/04/10


[1] Sistema de Inteligencia Nacional.

Esta entrada fue publicada en General y etiquetada . Guarda el enlace permanente.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *

*

Puedes usar las siguientes etiquetas y atributos HTML: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <strike> <strong>